Cascos y props a escala real, piezas de repuesto que ya no se consiguen, personalizados y prototipos. Diseñamos, imprimimos y te lo entregamos en toda la Comarca Lagunera.
Si es de plástico y cabe en la cama de impresión, lo más probable es que se pueda. Y si no, te lo decimos de una vez.
Cuatro pasos, sin sorpresas en el camino.
El material se elige según para qué es la pieza: no es lo mismo un adorno de escritorio que algo que va a aguantar sol, calor o golpes.
Depende del tamaño, del material y de cuánto trabajo lleve después de imprimir: lijar, pintar, ensamblar. Un llavero se va en decenas de pesos; un casco a escala real es otra cosa. Mándanos la idea y te damos el número exacto antes de empezar: nunca vas a recibir un cobro distinto al que aceptaste.
Las piezas chicas suelen estar en dos o tres días. Las grandes, como un casco, se imprimen por partes y llevan más, sobre todo si van pintadas. Al cotizarte te damos una fecha, y desde ahí puedes seguir el avance en línea.
Sí. Trabajamos con lo que traigas: fotos, medidas, un dibujo o la pieza rota. Nosotros la modelamos. Si ya tienes el archivo (STL, OBJ, 3MF, STEP), también lo aceptamos y nos saltamos ese paso.
Una pieza sola llega a unos 25 cm por lado. Lo más grande se imprime por partes y se ensambla; así salen los cascos a escala real, y bien hecho no se notan las uniones.
Depende del material. El PLA es perfecto para interiores y decoración, pero se deforma dentro de un coche cerrado en verano. Para lo que va a estar a la intemperie usamos PETG u otro material resistente. Dinos dónde va a vivir la pieza y elegimos el correcto.
Entregamos en Gómez Palacio, Lerdo y Torreón, y también puedes recogerlo con nosotros. Al resto del país lo mandamos por paquetería, con el costo aparte.
En trabajos grandes o totalmente personalizados sí, porque el material se compra a la medida de tu pieza. En trabajos chicos normalmente no. En cualquier caso se te dice desde la cotización, no al final.
Cuéntanos qué traes en mente y te decimos cuánto cuesta y para cuándo lo tienes. Preguntar no cuesta nada.